“Cada uno debe hacer su proceso de paz”

Claudia Palacios es una destacada comunicadora, nacida en Palmira, cuyo talento periodístico la elevó a las alturas de la propia cadena CNN en Español. De regreso al país, habló con miles de sus compatriotas sobre la guerra y la paz y escribió un libro titulado “Perdonar lo Imperdonable”. LAZOS habló con ella.
 
1. ¿Qué  papel juegan las mujeres en la reconciliación?
 Veo en las víctimas, mujeres que he conocido con capacidad sobrenatural para anteponer el bien común a su humano y por ende legítimo deseo de venganza.  Conmueve cómo pueden detener sus impulsos de rabia y dolor por el deseo de no ser parte de la perpetuación de la guerra. Y sorprende cómo pueden irradiar amor incluso desde el más terrible sufrimiento. Esa es grandeza de alma, una herramienta indispensable para la reconciliación.
 
2. ¿Qué historias de todas las que conoció para su libro, la impacto más?
Justamente las de las mujeres, por eso dediqué un capítulo a ellas.
 
3. ¿Cómo prepararnos para el postconflicto y ser útiles en él?
El chef Juan Manuel Barrientos, dueño del restaurante El Cielo, capacita en cocina y administración de restaurantes a desmovilizados de la guerrilla y del paramilitarismo, así como a soldados heridos en combate. Dice “Como soy cocinero, estoy cocinando la paz de Colombia.
 
4. ¿Qué la motivó a escribir sobre perdón, justicia y reparación?
Luego de haber hablado con muchas víctimas, ex victimarios, y gente de organizaciones públicas, y privadas, nacionales e internacionales, concluí que en este país estamos llenos de historias de paz, que los periodistas de los medios convencionales no hemos cubierto con la relevancia que merecen.
 
5. ¿Qué le dice a quienes no confían en el proceso de paz?
Que si bien seguramente sus argumentos son legítimos y deben ser tenidos en cuenta, el país ya está “montado” en este proceso, lo cual querámoslo o no nos desafía a tomar decisiones más allá de votar sí o no en un plebiscito. 
 
6. ¿Qué significa para usted  PAZ?
Un estado en el que las diferencias son un desafío a la inteligencia y una oportunidad de evolucionar como sociedad, y no un llamado a usar las armas.
 
7. ¿Cómo  hacer la paz en un país que ha vivido sumido en la violencia?
Aportando cada quien desde su rol a generar familias en paz y entornos en paz. No se nos olvide que en los últimos 30 años Colombia ha firmado 6 procesos de paz o desmovilizaciones, y eso no nos ha traído la paz. Creo que ello se debe a que como cada quien vive en una burbuja determinada por sus carencias o sus privilegios, ni se da cuenta de que hay focos potenciales de guerra que puede ayudar a disolver.
 
8. ¿Cuál debería ser el rol de la prensa en el proceso?
Contar las historias de paz, que inspiran a las audiencias a desarrollar ideas para replicar esas historias. Y cubrir la guerra con visión de paz, o sea, contextualizar los hechos de guerra, con el antes y el después, para que no queden simplificados a momentos de terror producto de una maldad humana incomprensible, sino que se entiende que si bien ninguno de ellos tiene justificación, si tiene explicación.
 
9. ¿Qué deben hacer las personas a quienes no ha tocado el conflicto?
La mejor manera de mostrar a las víctimas nuestra solidaridad no es multiplicando su rabia, ni, en el caso de los victimarios, escudriñando con morbo sus historias. La mejor manera es poner nuestro talento, conocimiento y tiempo, en el desarrollo de proyectos que les faciliten a unos y a otros su incorporación a la sociedad como seres útiles y dignificados.
 
10. En el libro se expresa: “debemos ponernos en los zapatos de cada protagonista y que hubiera hecho de haber estado en ellos”, ¿Claudia Palacios lo hizo?
Mi ejercicio para hacer las 126 entrevistas consistió en quitarles las etiquetas a las personas, es decir, en no verlos como guerrillero, paramilitar, víctima, empresario, presidente, etc, sino como meros seres humanos.
 
11. ¿Qué sintió  cuando Martha Mora, conocida como la poetisa de Norte de Santander, lee un poema a Jorge Iván Laverde alias “El Iguano”?
Fue un momento sublime, no esperaba encontrarme esa sensibilidad en esa mujer sencilla. Creemos que la guerra deshumaniza, pero a muchos los humaniza aún más. Le pedí que volviera a leer el poema para poderla grabar, y ese video lo presento en mis conferencias sobre el libro.

La Caja de Compensación Familiar Comfenalco Valle, miembro de la Asociación de Cajas de Compensación Familiar (ASOCAJAS), le genera bienestar social a los trabajadores de medios y bajos ingresos y a sus familias.