El Dengue nos afecta a todos

¿Qué es el dengue?
El dengue es una enfermedad infecciosa causada por un virus que es transmitido a los humanos por la picadura de un mosquito infectado. El mosquito Aedes aegypti es el transmisor o vector de los virus de dengue más importante en el hemisferio occidental.

El dengue grave se presenta en personas que han tenido dengue o fiebre en los últimos 7 días y que durante su recuperación empiezan a presentar alguno de los siguientes síntomas:

  • Vómitos persistentes.
  • Diarrea.
  • Dolor abdominal intenso.
  • Inquietud.
  • Baja de temperatura, frialdad.
  • Cansancio o sueño excesivo y/o irritabilidad.

Si una persona presenta alguno de los síntomas antes mencionados, se debe consultar en forma urgente al servicio de salud.

Síntomas del dengue:

  • Fiebre.
  • Malestar general.
  • Falta de apetito y/o nauseas.
  • Dolor de cabeza y dolor localizado detrás de los ojos.
  • Dolor en todo el cuerpo, especialmente en músculos y articulaciones como rodillas y manos.
  • Brote en la piel.

¿Cómo se reproduce el mosquito?

La hembra deposita los huevos en agua limpia y estancada o en lugares húmedos, dentro y alrededor de casa (lavadero, llantas y matas); en los criaderos los huevos se convierten en larvas, luego en pupas y finalmente en mosquitos, de esta manera, los huevos son depositados en las paredes de los recipientes y si no se mojan, pueden permanecer conservados por largos períodos. Una vez que toca el agua empieza su desarrollo, los huevecillos pueden estar infectados con el virus, de tal manera que desde su nacimiento puede ser un transmisor de la enfermedad.

Recomendaciones
Para el manejo en casa se recomienda ingerir abundantes líquidos y tomar los medicamentos recetados por el médico para el control de la fiebre. Si el enfermo presenta alguno de los síntomas de dengue grave debe consultar de forma inmediata al médico. El control del mosquito y sus criaderos es fundamental para la prevención del dengue. Por eso se recomienda:

  • Eliminar sitios donde se acumula agua como tanques de lavadero,
    llantas, matas en agua, etc.
  • Fumigar diariamente las casas, sitios de trabajo y de estudio.
  • Utilizar repelente en las partes del cuerpo descubiertas.
  • Utilizar anjeos y toldillos en puertas, ventanas y camas.
  • Beber líquidos abundantes o suero oral, especialmente si hay vómitos o diarrea.
  • Mantener reposo.
  • Controlar la fiebre y vigilar el aparecimiento de dolor abdominal severo repentino, dificultad para respirar o sangrados (principalmente en los primeros cinco días de la enfermedad).
  • Acudir al médico de inmediato si se presenta: sangrado, dificultades en la respiración, inflación en la cara, vómitos o diarreas, alteraciones en la presión, palidez, sudoración, somnolencias.
  • Evitar que los mosquitos piquen al enfermo, colocando un mosquitero en su habitación (preferiblemente impregnado con insecticida) hasta que ya no tenga fiebre.
  • Buscar en el domicilio posibles criaderos de mosquitos y destruirlos.
  • Informar al servicio de salud más cercano sobre el caso de dengue para evitar que la enfermedad se propague.