Ayudar y apoyar, cuestión de voluntad en los Juegos Mundiales

La organización de los Juegos Mundiales Cali 2013 tiene 3.500 voluntarios para atender y apoyar los requerimientos del evento en la logística. En el Club Cañasgordas también se pueden ver identificados por las palabras VOLUNTEER – VOLUNTARIO en su uniforme de camisa blanca para las mujeres y camisa azul para los hombres.

 
Kimberly Arango es la jovencita de 17 años que tiene el cargo de voluntaria líder escenarios en Club Cañasgordas en la disciplina de racquetball. No habla inglés pero es muy “pilosa”, es decir dinámica, se le mete a todo y se le nota el espíritu de colaboración. Hace dos meses llegaron a su colegio, la Institución Educativa Santo Tomas de Aquino en el barrio Berlín de Cali, para mayores señas en la carrera primera con 34, para convocar y seleccionar a los voluntarios y ella inmediatamente levanto la mano para ayudar.
 
Sólo en este escenario hay aproximadamente 50 voluntarios que entran y salen apoyando todas las áreas estructuradas en salud, protocolo social y escenarios. En pocas palabras informan, apoyan, reciben y orientan a dirigentes, deportistas, miembros de logística en alimentos, salud, transporte, y todo lo que comprende un evento tan grande como este.
 
Pero no todos son jovencitos y estudiantes. También hay voluntarios pensionados o profesionales como Elizabeth Mejia, una caleña de 42 años licenciada en educación física y fisioterapia del barrio el Diamante en la comuna 13 que trabaja en la Secretaria del Deporte y que alterna sus funciones con este voluntariado con los permisos respectivos. “Siempre quise ser voluntaria y cuando ví la oportunidad me inscribí en noviembre y después de una entrevista sicológica se seleccionaron” cuenta Elizabeth con una sonrisa en el rostro.
 
Carmenza León de 58 años trabajó en el sector de los seguros en Cali se pensionó y vivió 12 años en Estados Unidos. Una amiga que había sido voluntaria en otro evento la inscribió en la web de los juegos, ella quedó y su amiga no. Dice que es “una experiencia muy linda, la oportunidad de conocer y ayudar a los extranjeros es muy bonita, además muy buena la opción de practicar el inglés con el que alcanzó a defenderse en norteamérica”.
 
Para todos es una oportunidad de aprender, ayudar y conocer otras culturas en medio de la emoción del deporte. Se les nota contentos, preparados y como cualquier otro aficionado, también sacan tiempo para tomarse la foto con los deportistas. Todo porque una experiencia así tal vez no se vuelva a repetir en sus vidas.
 
La Caja de Compensación Familiar Comfenalco Valle miembro de la Asociación de Cajas de Compensación Familiar (ASOCAJAS), le genera bienestar social a los trabajadores de medios y bajos ingresos y a sus familias.