Cali, en la recta de convertirse en distrito deportivo nacional

A semanas de que empiecen los IX Juegos Mundiales, los más importantes de la historia realizados hasta ahora en América Latina, la capital del Valle del Cauca se agita como látigo de domador al ritmo de gentes venidas de todos los rincones del país y del exterior.
 
En los lugares donde se construyen los cinco nuevos coliseos deportivos a un costo de más de 40 mil millones de pesos, y se les da una mano grande de retoques a otros 12 que sirvieron de escenarios en los VI Juegos Panamericanos de 1971, también celebrados en esta ciudad, emerge un ejército de obreros, arquitectos, pintores de brocha gorda, ingenieros eléctricos, curiosos, despistados, periodistas, turistas y delegaciones extranjeras en una romería interminable.
 
El evento –dicen sus organizadores- reafirmará a Cali como la Capital Deportiva de América. Por ahora, y para quienes conocen la obra de José Martí, este inusual agite de una ciudad que se sacude del lastre que dejaron por dos décadas el narcotráfico y las malas administraciones como parientes en segundo grado de consanguinidad, hace recordar aquella crónica del escritor cubano sobre la construcción del Puente de Brooklyn, en Nueva York, a finales del siglo XIX.
 
Como allá en aquel tiempo, aquí y ahora, con motivo de las justas deportivas que reúnen a atletas de más un centenar de países, “se apiñan como entre tajos vecinos del tope a lo hondo en el corazón de una montaña, hebreos de perfil agudo y ojos ávidos, irlandeses joviales, alemanes carnosos y recios, escoceses sonrosados y fornidos, húngaros bellos, negros lujosos, rusos de ojos que queman, noruegos de pelo rojo, japoneses elegantes”, para agregar a esa lista todo el crisol de la cultura colombiana, igualmente diversa.
 
Detrás de esta empresa  llamada IX Juegos Mundiales hay una mujer, nacida en Medellín, de padres paisas, pero más caleña que el champús y las marranitas: Clara Luz Roldán. Ese sentir lo resume en una frase tan demoledora como huracán de categoría cinco: “Yo digo que soy caleña porque uno no es de donde nace sino donde se hace. Aquí me eduqué, tuve mis hijos, me casé. Soy 100% caleña. Yo amo a Cali. Cuando llegué a esta ciudad, de 18 años, vi una Cali súper ordenada, limpia. La gente hacía fila para tomar el bus, no arrojaba basura a la calle. De esa Cali yo me enamoré, y es la Cali que quiero volver a ver”.
 
Con esa mujer, devota de la Virgen de La Milagrosa, imagen que alumbra las 24 horas del día en su búnquer, la revista LAZOS de Comfenalco Valle habló, 66 días antes de que arrancara esta fiesta deportiva, la más importante del calendario deportivo mundial en el 2013,  en su oficina de la Unidad Deportiva Panamericana,  muy cerca del traqueteo de los martillos eléctricos y la cegadora luz de las pistolas autógenas.
 
Cómo así que Cali asumió un reto que dos ciudades alemanas descartaron debido a la crisis económica de su país. ¿No es muy osada una cosa así?
Cali ha sido así. Lo fue en los Juegos Panamericanos, y aún hoy es el evento más grande que ha tenido Colombia en su historia. Ahora lo serán estos juegos. Y demostramos que pudimos sacarlos adelante. Entonces, ¿por qué no? Yo creo que hay que ser osados, máxime cuando Cali necesita volver a pisar fuerte, volver a ser la Capital Deportiva de América. Eso lo demostramos, no quedándonos con el nombre, sino con hechos. Los Juegos Mundiales serán el primer paso para demostrar que recuperamos ese liderazgo deportivo convirtiéndonos en el primer Distrito Deportivo de Colombia.
 
Esa sí es nueva…
El alcalde (Rodrigo Guerrero) siempre ha pensado en la importancia de que nuestra ciudad se destaque en el deporte, de que recupere el nombre de Capital Deportiva de América afianzándonos en el tema deportivo. Después de estos juegos, vamos a quedar con escenarios excelentes, que cumplen normas internacionales. Aspiramos que de aquí en adelante haya, al menos, un evento deportivo internacional por año. Tenemos Juegos Mundiales 2013, Mundial de Ciclismo en febrero de 2014, Mundial de Atletismo de Menores en julio de 2015. Ahora mismo estamos postulándonos para otros. Ya no tenemos que ir a pelear sedes para eventos. Ahora están viniendo de otras partes del mundo a pedirnos que se hagan (eventos internacionales) en Cali.
 
¿Cómo cuáles?
El Mundial de Deportes Artísticos: patinaje artístico, nado sincronizado, duatlón. Nos están pidiendo que Cali sea la sede de esos juegos. Otro al que le tengo unos deseos inmensos, porque se enmarcan en el tema de nuestro alcalde, y que se realizan cada dos años, son los Juegos de la Medicina, que reúne a todo el sector de la salud alrededor del mundo y cuentan con el apoyo de los principales laboratorios. Serían para noviembre de 2015. ¿Que qué importancia tienen? Vendrían 4 mil deportistas del área de la salud, dándonos la oportunidad de que se reactive el turismo, el sector hotelero, el gastronómico. Buscamos que esos eventos se hagan en épocas de temporada baja para los hoteles, porque no tendría sentido hacerlos, por ejemplo, en el marco de una Feria de Cali cuando los hoteles están full. Lo que buscamos con este proyecto de ciudad es que se dinamice la economía de Cali, que le hallemos un norte siendo, como te digo, el epicentro del deporte en Colombia.
 
Emociona oírla. Sobre todo, porque esta es una ciudad con mala prensa a nivel nacional y, sin embargo, afuera nos ven con buenos ojos  ¿Cuál es el plus de Cali para ellos?
Tenemos excelentes escenarios. Para los Juegos Mundiales, por ejemplo, buscaron ciudades en las que no había que hacer mayores inversiones. Mostramos los escenarios que teníamos, recién remodelados para los Juegos Nacionales, y estaban en las mejores condiciones. Eso nos dio la oportunidad de que nos escogieran como sede. Vamos a quedar con unos escenarios deportivos de talla internacional, con una oportunidad enorme de acoger mundiales, suramericanos y panamericanos de lo que sea.
 
Pero seguramente no son solo los buenos escenarios, porque en Europa abundan. Debe haber algo más que eso….
Bueno, hay una anécdota que creo resume lo que preguntas. Cuando fuimos a recibir la bandera de los mundiales de ciclismo en Minsk (Bielorrusia), me quedé atónita de ver el velódromo. Una elegancia. Todo en mármol….
 
Tan elegante que uno se siente muy pobre…
No, yo me siento muy orgullosa de nuestro velódromo, es uno de los mejores de Suramérica. Allí estaban delegaciones de Italia, Polonia y España. De repente, cuando supieron que habíamos sido escogidos para realizar el Mundial de Ciclismo en Cali, uno de los italianos se acercó para decirnos que estaba feliz de que el mundial de ciclismo fuera aquí. Yo le dije: “que rico, allá los vamos a esperar con los brazos abiertos”. Entonces me aclaró: “Pero no somos solo los italianos. Todos estamos felices que sean en Cali: alemanes, italianos, polacos, españoles”. No me quedé con las ganas de preguntarle por qué les causaba tanta emoción de que fuera en Cali. Y, mirando las graderías, me dijo algo que se me quedó para toda la vida, y creo que lo debemos vivir ahora en los Juegos Mundiales: “Es que es muy triste competir en un velódromo vacío (el de Minsk tenía unas treinta personas en las tribunas)”. Y agregó: “En Cali la gente es feliz, la gente aplaude. Y estamos compitiéndole a un público. Además, el clima, las mujeres”. Hablaron tan hermoso de nuestra ciudad, que digo: definitivamente no valoramos lo que tenemos. Nos ven mejor afuera del país que adentro. Ni un escenario en mármol, hermosísimo y brillante como ese de Minsk, es nada sino está lleno de gente, sino hay calor humano. Entonces fíjate: el dinero no lo es todo en la vida. El mármol tampoco.
 
Bueno, ¿y cuándo vamos a pasar de ser los mejores anfitriones a celebrar campeonatos?
Estamos trabajando en las escuelas. Contamos en las comunas de Cali con 220 monitores, 25 promotores deportivos y 14 metodólogos. Buscamos en esas escuelas identificar a los niños talento, fortalecer el tema del deporte de alto rendimiento. A los seleccionados les vamos a dar la tarjeta del MIO para que puedan desplazarse a los escenarios los seis días de la semana. Hoy damos la tarjeta del MIO a los jóvenes de alto rendimiento que están en las Ligas, pero vamos a fortalecerlo dándoselo a los niños también.
 

Me imagino las historias…
Sí, lindísimas. Recuerdo que un día, a eso de las 7 de la noche, me encontré en la comuna 7 a un grupo de niños y niñas haciendo dizque fila en una tienda para jugar ajedrez. Le pregunté al dueño de la tienda qué pasaba, y me dijo que ellos hacían fila para turnarse la tabla: había solo una. Entonces le dije al señor, que se llama Carlos: “Ve Carlos, desde hoy soy tu madrina”. Al siguiente día regresé con más tablas. Los niños en ese sector juegan hasta la una de la mañana y el tendero es el instructor. Entonces se nos ocurrió crear un campeonato. De ahí salió la niña que es campeona de Cali y va a representar a la ciudad en los próximos juegos departamentales. El papá es vigilante y la mamá lava ropa.

 
Volviendo al tema de los Juegos, ¿Cali sí le va a cumplir al país y al mundo? La gente está preocupada de ver mucha obra negra a tan pocas semanas de que empiecen…
Vamos bien con los cronogramas, gracias a Dios. Cada semana hay comité de obra. La lluvia ha retrasado dos o tres días las cosas, pero los contratistas dicen que no nos preocupemos. Si en algún momento toca trabajar de noche, se hará. Aquí no se para ni los sábados ni los domingos. Para los que preguntan: ¡Ay Dios mío!, ¿pero esto si lo van a poder terminar? Les digo que sí porque mucho se está ensamblando en talleres y vienen simplemente a instalarse. Las cubiertas de los coliseos de sofbol y de hockey vienen del Perú (se esperaban para la última semana de mayo). Se traen de allá porque en Colombia no se consiguen. Igualmente va a pasar con el resto de escenarios.
 
¿Pero sí se va a cumplir?
Sííííííí. Los caleños debemos sentirnos orgullosos de este gran reto.  Nos metimos en esto sin recursos. Cuando uno se mete en una cosa sale adelante. Se dará cuenta el 25 de julio cuando se inauguren. Le mostraremos al mundo nuestra ciudad, vamos a poner al mundo a hablar de Santiago de Cali. Este es un evento importante porque son deportes que hacen fila para los Olímpicos. Habrá millones de personas en el mundo pegadas a sus televisores para verlos. Cuando esos jóvenes deportistas regresen a sus países hablarán de Cali, de Colombia. Dirán que es una tierra linda, de clima espectacular, de gente que los atendió súper bien. Y eso es lo que vamos a hacer como habitantes de Cali: a aplaudir a los deportistas a si no gane Colombia. Vamos a mostrar respeto por el deporte y los deportistas. Que Cali es una ciudad alegre y cálida.
 
¿Cómo así que se metieron a esto sin recursos?
Es bueno que la gente entienda que (Rodrigo) Guerrero llegó a gobernar la ciudad el 1 de enero de 2012. Los Juegos Mundiales se habían recibido hacia dos años. Uno hubiera esperado que dejaran presupuesto, o diseños, o planos. En dos años que ya llevaban asignados, no se había hecho absolutamente nada. Nos tocó arrancar de cero. Conseguir el dinero. Con un agravante: el presupuesto de 2012 ya lo había aprobado el Concejo en 2011. No había en ese presupuesto ni siquiera un rubro que se llamara Juegos Mundiales. Nos tocó hacer cambios para buscar recursos, hacer planos y los trámites ante Coldeportes para los recursos de la Nación. El Doctor Rodrigo Guerrero no encontró la olla raspada sino rota. Fue una tarea difícil, pero conseguimos los recursos.
 
¿Cómo garantizar el mantenimiento de esos escenarios una vez se acaben los WG 2103?
Estamos explorando fórmulas. Vamos a entregar los escenarios en administración a las Ligas. Una vez acaben los Juegos, nos sentaremos. Y les vamos a decir: háganse cargo, por ejemplo, del aseo. Nosotros asumimos la vigilancia. Es que ya son cinco las unidades deportivas grandes, cada una con escenarios muy importantes. Quiero hacer un gran foro con las Ligas para escucharlos. Para ver qué ideas tienen, cómo podemos mantener esos escenarios, porque son ellos los que los usan. Entendemos que las Ligas no son ricas, entonces tampoco se les puede decir que los mantengan. Mucha gente no lo sabe, pero mantener el Pascual Guerrero cuesta, cada año, 1.200 millones de pesos.
 
Pero no todo son gastos, también hay entradas: los partidos, los conciertos…
Hace 15 días me reuní con los equipos de fútbol y les mostré la realidad. Les mostramos que los ingresos por los partidos y los conciertos son de unos 550 millones de pesos por año, pero mantenerlo cuesta 1.200 millones. Estamos en déficit.
 
¿Cuál será el legado de estos Juegos Mundiales?
Yo creo que, además de la imagen de la ciudad ante el mundo, el mejor legado es la inversión en los cinco escenarios nuevos: hockey, sofbol, kayak polo, coliseo mundialista y una cancha de balón mano playa que quedará para voleibol playa. Estamos reparando todos los escenarios, acondicionándolos. El patinódromo quedará con cubierta. Tuvimos que traer la pintura de Italia para la pista. En el velódromo se hicieron reparaciones que nos servirán, en parte, para el Mundial de Ciclismo, pero una vez acaben los Juegos entraremos a hacerle nuevos trabajos: iluminación especial, salas VIP para prensa y arreglos en el maderamen, entre otros.
 
Con toda esta vanguardia, ¿ha pensado en ser la primera mujer alcalde de Cali?
Yo estoy feliz, infinitamente agradecida con Rodrigo Guerrero en que me nombrara como la primera mujer Secretaria del Deporte de Cali. Siempre he dicho que el sentido social y la visión de la mujer ayudan mucho a sacar temas adelante. El deporte es una oportunidad para contribuir a bajar los altos índices de violencia de la ciudad  en menores de 18 años. Tenemos 15 mil  niños en las comunas en escuelas de iniciación y formación. Tendremos una juventud con cultura y utilización del tiempo libre, y no en las esquinas permeadas por la delincuencia. Yo hago reír a las niñas cuando les digo: “Estamos con muchos embarazos adolescentes, entonces hay que ponerse a hacer otro tipo de ejercicios para que no hagan muchachitos” (risas). El ocio no trae nada más. Voy a esas escuelas y es emocionante ver a 40 y 50 muchachitos en un parque con un monitor, todos felices haciendo deporte.
 
Pero no respondió mi pregunta…
(Risas).
 
LAS DOS PRIMERAS CICLOVÍAS METROPOLITANAS DE COLOMBIA
La ciudad se prepara para inaugurar las dos primeras ciclovías metropolitanas de Colombia. Una vez terminados los Juegos Mundiales, la Secretaria de Deportes del Municipio de Cali, Clara Luz Roldán, empezará a promocionar la materialización de las dos primeras ciclovías metropolitanas de que se tengan noticia en el país: entre Cali y Palmira y Cali y Jamundí. La Cali-Palmira cuenta con ciclorruta. “Esto quiere decir que una persona podrá desplazarse desde Jardín Plaza, en el sur, todos los domingos, hasta el norte de la ciudad, por toda la 16 para tomar la Autopista, el barrio Metropolitano, Los Alcázares e ir hasta Palmira y regresar. El horario será de 8 a.m. a 1:00 p.m.
 

*Entrevista publicada en la Revista Lazos Ed. 123 (Julio-Agosto 2013)