Creador de ‘Economía del bien común’ en Comfenalco Valle

El conferencista austriaco Christian Felber estará en Cali el próximo 25 de abril a las 9:00 de la mañana en el auditorio de Comfenalco Valle. Hablará sobre la Economía del Bien Común, modelo económico del que es fundador y presenta como alternativo al capitalismo y el comunismo. Ya revoluciona al mundo.
 
¿Qué es exactamente la Economía del Bien Común (EBC)?
Es un modelo económico alternativo tanto al capitalismo como al comunismo. Se basa, por un lado, en la libertad económica; y por otra, en valores fundamentales que ya están en las constituciones: dignidad, solidaridad, sustentabilidad, justicia y democracia. El éxito de la empresa individual se vincula fiablemente a la aportación al bien común. Cuánto más éticas las empresas se organizan y comportan, más éxito tendrán gracias a incentivos legales diversos.
 
¿Por qué es válido pensar que es hora de una EBC?
Porque el modelo económico predominante no sólo resuelve problemas, sino que también crea muchos problemas: sociales, ecológicos, democráticos y éticos. Esto se debe a que en la economía estamos confundiendo fin y medio: el dinero, el capital y su crecimiento se han convertido de medios en fines de la actividad económica. El éxito económico y empresarial no se mide a lo largo del fin real: el bien común y la aportación al mismo, sino en el beneficio financiero de las empresas y el crecimiento del PIB, a pesar de que la mejora de estos indicadores no nos dicen nada fiable acerca del alcance de los fines reales: la satisfacción de necesidades, el florecimiento de las relaciones, la calidad de vida, la sanidad de los ecosistemas (el bien común). La consecuencia de perseguir los falsos fines es una amplia gama de daños colaterales: en la dignidad del ser humano, en las relaciones sociales, en la naturaleza, en el sentido de la vida…

¿Qué lo inspiró a crear la EBC?

Siempre tenía una percepción holística. No sólo me percibía como un individuo singular, sino a la vez como parte de un todo mayor, del todo. De esta visión holística del mundo y de esta experiencia de unión nace automáticamente una ética de conexión, empatía, respeto, cooperación, compartir, co-creación. Es tanto producto de la reflexión racional como de la intuición del corazón y de la conexión espiritual. Las tres coinciden en la ética universal que comparten prácticamente todas las religiones y filosofías: los pozos son diferentes, pero la esencia es la misma. Como consecuencia, quería estudiar “ciencias universales” porque para mí todo es coherente, un solo “verso”. Este se esconde en el “uni-verso”, base de la “uni-versidad”. Sin embargo, esta última ya no brinda acceso al todo, sino sólo a sus partes, por lo cual la deberíamos renombrar en multi-versidad o poli-versidad e incluso per-versidad porque hemos invertido su sentido originario de revelar el todo. 

¿Por qué la EBC es una alternativa diferente, por ejemplo, frente a los modelos socialdemócratas?

Hay distintos modelos socialdemócratas. Si tomamos como referente la “economía de mercado social”, entonces hay tres diferencias fundamentales: Primero, en la economía de mercado social, objetivo y medio siguen confundiéndose: el beneficio económico sigue siendo el objetivo, mientras que el bien común es un efecto secundario o un medio para obtener un beneficio financiero. Si fuera al revés, mediríamos el éxito de una empresa con un balance del bien común y el éxito de una economía nacional con el Producto del Bien Común. Esta es la propuesta de la EBC que reajusta objetivo y medio. Segundo, en la economía de mercado social el primer millón es el más difícil y el último, digamos el milésimo millón, el más fácil. En la EBC es al revés. Tercero, los modelos socialdemócratas se han establecido a través de la democracia indirecta: partidos y parlamentos. La EBC puede establecerse por la misma vía, pero idóneamente por democracia directa.

La Constitución de Baviera recoge los principios de la EBC. ¿Ya hay otras constituciones en el mundo que la recogen?

Prácticamente la totalidad de las constituciones contiene el objetivo del bien común o bienestar general como objetivo supremo del Estado democrático, incluyendo EE.UU. o Suiza. Algunas son más concretas y dicen explícitamente que el bien común también es el objetivo supremo de la economía, como por ejemplo la italiana. La alemana dice que la propiedad particular tiene que servir el bien común, y la española dice que toda la propiedad, sea cual fuese su titularidad, está subordinado al interés general. De las constituciones que más me gustan son la ecuatoriana y la boliviana porque integran el “buen vivir”, para mí sinónimo del bien común, y la Pachamama, la naturaleza que nos regala toda la riqueza de la que gozamos.

En sociedades como la colombiana donde aún priman las características de mercados precapitalistas (el poder basado en la tenencia de la tierra como en el siglo XIX), ¿es viable un modelo como este?
Siempre hay alternativas y lo único que es seguro es que las cosas pueden cambiar. Durante la mayor parte de la existencia del ser humano, la propiedad privada simplemente no existía. Hoy, todo es posible: es posible que la tierra pertenezca al Rey, a la Iglesia, a la aristocracia o a los capitalistas… La EBC aboga por una pluralidad de propiedad: pública, colectiva y privada. La tierra, sin embargo, me parece un regalo de la naturaleza. No es el ser humano quien la ha creado, por lo tanto no me parece adecuado que la pueda “poseer”. Utilizar por supuesto que sí, heredar los derechos de usufructo, también. Pero el uso de la tierra debería vincularse en dos condiciones: un tamaño máximo, sea cual fuese, y el cultivo sostenible. Así, el arraigo en la tierra es posible. Al contrario, el land grabbing (acaparamiento de tierra, terrateniente) y la especulación inmobiliaria ya no serían posibles.

¿Es posible hacer adaptaciones según el país, o las reglas de la EBC son inviolables?

La esencia de la EBC es el proceso democrático desde abajo. La única demanda política que el movimiento tiene es que se debatan los elementos fundamentales del orden económico: los valores, objetivos y medios; la forma de medir el éxito económico; la cuestión de la propiedad; las normas laborales y la seguridad social, la sostenibilidad ecológica etc. Por definición los resultados son democráticos, es decir, pueden ser distintos en cada democracia. Sin embargo, estoy convencido de que los seres humanos son muy parecidos en todo el mundo en cuanto a lo básico. Los economistas desarrollan distintas teorías, y los gobiernos obedecen a diferentes intereses, pero las necesidades básicas de las personas cuya satisfacción es el objetivo de la economía, son las mismas en todo el mundo….

La EBC está representada por valores humanos: confianza, honestidad, cooperación, solidaridad, compasión, etc. Las sociedades latinoamericanas, por ejemplo, tienen un alto componente de corrupción ¿Es viable este tipo de modelo con ese lastre?

Primero, en mi país, Austria, hay un alto grado de corrupción en las cúpulas más altas del gobierno y parlamento. El ex ministro de finanzas es acusado de evadir millones de impuestos y uno de los europarlamentarios más conocidos ha sido condenado por corrupción grave. Junto con el egoísmo y la avidez muy difundidos en la economía, esta es la razón del desarrollo de la EBC en Austria: la EBC no cambia al ser humano, sino recompensa distintos comportamientos: en lugar de beneficiar la competencia y el egoísmo, recompensa la cooperación, la empatía y el compartir. La EBC no es un modelo económico para determinadas culturas, sino un cambio de las reglas del juego para promover las virtudes humanas en vez de los vicios.

¿Hay empresarios vinculados a este nuevo modelo?

Fue una docena de emprendedores quienes dieron el impulso de nacimiento del movimiento. Por el mismo motivo que acabo de exponer: son emprendedores apasionados pero no quieren ser recompensados por actuar unos contra otros, engañar a los clientes y explotar a sus empleados. Al revés. Quieren ser humanos y, esta es la diferencia, quieren que las reglas del juego les recompensen por serlo y vivir los valores que comparte toda la humanidad. La perversión del actual sistema es que cuanto menos ética una empresa comporte, más probable es que tenga éxito. La EBC vincula ética y éxito. Esto atrae a muchas empresas. A hoy, son más de 1.500 empresas de 30 países, incluyendo las primeras de América Latina, que apoyan la EBC. Unas 200 han hecho concretamente el balance del bien común. El tamaño alcanza desde la unipersonal hasta empresas de 2.000 empleados. La mayor con interés tiene 300.000 empleados. Dado que el movimiento nació hace 3 años y medio, esto nos parece una resonancia muy fuerte.
 
FORO INTERNACIONAL: Desarrollo Sostenible y Economía del Bien Común
CONFERENCISTAS:
Christian Felber (Austria)
Jose Osuna, presidente Club UNESCO (España).
Diego Isabel, coordinador de economía del bien común (España).
Carlos Alfredo Matallana, coordinador proyectos Fundación Enlace Ambiental (Colombia).

FECHA: 25 de abril de 2014

HORA: 9:00 a.m. a 12:00 m.
LUGAR: Calle 5 # 6 – 63 Torre C, auditorio de Comfenalco Valle delagente, 5° piso, Cali Colombia.
INGRESO: Con invitación – confirmar asistencia (57+2) 8862727 opción 8
 

*Entrevista publicada en la Revista Lazos Ed. 127 (Marzo-Abril 2014)
 
La Caja de Compensación Familiar Comfenalco Valle, miembro de la Asociación de Cajas de Compensación Familiar (ASOCAJAS), le genera bienestar social a los trabajadores de medios y bajos ingresos y a sus familias.