La abuela y las vendedoras de chontaduro que dan ejemplo de vida en Tuluá

No encontraron excusas, tampoco las agobia nada para continuar. Solo en ellas persiste la fuerza que sólo a través del buen ejemplo se puede brindar a los demás. Son mujeres, madres, vecinas, vendedoras y emprendedoras que hoy con orgullo muestran su diploma que las certifica como bachilleres.
 
Con 75 años de edad, 15 hijos y diversos episodios oscuros vividos a causa de la violencia social, doña Teresa de Jesús Agudelo García es la abuela bachiller que hoy lleva en su cuello con orgullo la medalla de la perseverancia, otorgada por la  institución educativa Alfonso López Pumarejo de Tuluá.
 
También, María Paula Vidal Montaño de 36 años y vendedora de chontaduros, quien llegó desde Guapi, Cauca, hace 22 años a la Villa de Céspedes, hace parte del grupo de seis platoneras quienes junto a 620 estudiantes egresaron de la secundaria a través del programa “Educando para el bienestar”, liderado por la Alcaldía de Tuluá en convenio con Comfenalco Valle delagente.
 
Después de perder trágicamente a su esposo con quien consagró un matrimonio de 38 años, doña Teresa dice que empezó su verdadero calvario, pues no sabía defenderse laboralmente porque su vida siempre estuvo dedicada a los oficios del hogar. “Mis hijos se casaron y poco a poco la soledad llegó a hacerme compañía”, afirma con su voz entrecortada.
 
Su motivación para escalar al bachillerato la encontró en la puerta de su casa. Allí dos de sus nietos de 21 años hablaban de que ya había pasado mucho tiempo y les daba pena terminar la secundaria. Ella se acercó y les habló en tono fuerte: “! La pena es una barrera mental! Ustedes son jóvenes, vamos a matricularnos los tres y empecemos a estudiar”.
 
Amante de los computadores, esta abuela quien dice sentirse más joven que vieja, ha recibido felicitaciones y expresiones de reconocimiento por parte del Alcalde Tuluá, de sus vecinos y familiares. Hoy es la multiplicadora de un mensaje de vida: “Nunca es tarde para empezar, nunca se debe desfallecer por lo que se quiere lograr”. 
 
Por su parte María Paula, madre de siete hijos y jefe cabeza de hogar, ha superado las barreras económicas y sociales para brindarle un mejor futuro a su familia. En su currículo académico se pueden contar 22 títulos obtenidos en cursos como manipulación de alimentos, emprendimiento social y comunitario, elaboración de artesanías en guadua entre otros.
 
Una alianza interinstitucional
En esta oportunidad gracias al programa “Educando para el bienestar”, obtuvieron su titulo como bachilleres 625 estudiantes de la zona urbana y rural de Tuluá.
 
A través de la Alcaldía Municipal y la Caja de Compensación Familiar, Comfenalco Valle delagente, el programa de alfabetización, educación básica y media por ciclos lectivos especiales para población joven y adulta, se orienta hacia el fortalecimiento del ser, a través del reconocimiento del saber del participante, con una educación integral que le brinda espacios para el desarrollo de competencias básicas, ciudadanas y generales laborales, y que los habilite como personas emprendedoras, competentes para la vida y el trabajo.
 
Informes:
Educación Tuluá Tel. 2287121 Cel.: 3217819308

La Caja de Compensación Familiar Comfenalco Valle delagente, miembro de la Asociación Nacional de Cajas de Compensación Familiar ASOCAJAS, le genera bienestar social a los trabajadores de medios y bajos ingresos y a sus familias.