La pólvora deja cicatrices en la piel y en la salud mental de sus victimas

Disminuir la cifra de 58 niños, niñas y adolescentes que resultaron quemados en 23 municipios del Valle del Cauca por pólvora entre el 1 de diciembre de 2011 y el 10 de enero de 2012, es el reto que tienen este año las autoridades de salud del departamento. Según el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias del Valle – Crue -, 50%  de estos casos presentados fueron registrados en Cali.
 
Para el médico Darío Salazar, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva y quien presta sus servicios médicos en Comfenalco Valle, “es claro que el paciente no sólo sufre afectaciones físicas, pues dependiendo de la gravedad de la quemadura y la cicatriz causada por la misma, éste puede  presentar problemas emocionales y psicológicos”, indica.
 
“Por ejemplo, si existe quemadura de tercer grado y la cicatriz es inevitable, el paciente sufrirá al mirarse en un espejo debido a que siempre recordará lo ocurrido y se afectará la seguridad en sí mismo al momento de relacionarse con los demás” adiciona el Doctor Salazar.
 
“Durante estas festividades se presentan casos de pacientes con quemaduras simples propias de una ráfaga de fuego o quemaduras complejas por el estallido  o mal uso de estos explosivos, llegando a provocar en el peor de los casos, la reconstrucción total de la zona afectada en el cuerpo de la víctima”, afirma el médico Salazar,  creador de una Fundación que atiende a niños víctimas de la pólvora en esta zona del país.
 
“En el caso de una quemadura grave producida en la mano, puede llegar a causar lesión nerviosa, tendinosa o de estructura ósea, donde esta última requiera un tratamiento más específico o una cirugía”, asegura el cirujano plástico.
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Según la gravedad las quemaduras, estás se clasifican en diferentes tipos:
  • Quemaduras de primer grado: son superficiales, producen un leve enrojecimiento con ardor y dolor sin dejar cicatriz.
  • Quemadura de segundo grado: puede ser superficial o profunda. La primera es un leve daño en la capa de la piel (dermis y epidermis). Y en la segunda, como su nombre lo indica, es el daño profundo en ambas capas.
  • Quemadura de tercer grado: compromete nervios, venas y músculos llegando a afectar en muchos casos, los huesos. En esta etapa es necesaria la intervención quirúrgica.
Recomendaciones:
  • Deje la pólvora a los expertos. Aleje a sus niños de todo tipo de exposición a la pólvora.
  • Si resulta quemado con pólvora acuda a un Centro Hospitalario de manera urgente o un centro especializado.
  • No aplique ningún producto casero como café, sal u otros productos puesto que puede infectar la herida.
  • No almacene pólvora. Si una persona ha resultado quemada con pólvora, cuando entra en el proceso de recuperación, es necesario que la entidad de salud le brinde terapia psicológica, ocupacional, nutricional ó  física.